Conozca los resultados de un estudio elaborado por la firma LatinLawyer, que compara los ingresos de los especialistas

De acuerdo al informe ‘Associate Salary Survey’, realizado por LatinLawyer, estos países son los más generosos con sus asociados junior, experiencia media y senior.

En el primer caso, para los recién graduados las firmas destinan en promedio un salario mensual de $2.845, en Chile; $2.750, Panamá, y $2.670, México.

En el ranking, que incluye 17 territorios, -pues contempla a DR Cafta (TLC entre la República Dominicana y EE.UU. integrado al negociado con Centroamérica)- Colombia se ubica en la séptima posición ya que sus firmas en promedio depositan al mes en las cuentas de los recién graduados que reclutan $1.340. Es decir, cuatro veces más que lo que paga un bufete en Bolivia ($335) y 1,5 menos que uno en Perú ($2.015).

Las diferencias relativas en cada país tienen que ver con el comportamiento en la economía y con aspectos en como el costo de vida, ingreso per cápita y la demanda de profesionales en el sector. Así lo confirmó Iván Jaramillo, investigador del observatorio laboral de la Universidad del Rosario, y afirmó que en el caso de los tres países que lideran el ranking, el salario se ve influenciado por una menor inflación y un menor desempleo, lo que garantiza más oportunidades.

“En el observatorio hemos detectado la dificultad en la calidad de la educación y la pertinencia de lo que se dicta, lo que genera problemas a la hora de vincular a los recién graduados. Por ejemplo, los estudiantes tienen muchas falencias en derecho procesal, en consecuencia deben de pagar por conocimientos específicos y eso retrasa la nivelación salarial”.

Jaramillo agregó que en el país, los consultorios jurídicos tienen un patrón muy limitado que no les permite un acercamiento más efectivo y real a diferencia de lo que se pueden encontrar en un bufete.

En el caso de los asociados con nivel de experiencia media, México se queda en el primer puesto con un salario de $4.928, Chile baja de posición ($4.060) al tercer puesto mientras de segundo sigue quedando Panamá con $4.250.

Con casi menos de la mitad que sus pares latinoamericanos, Colombia sigue en esta fase en la séptima posición con un salario de $2.525. En consecuencia, un jurista en territorio nacional cuando pasa de junior a medio recibe 88% más de ingresos. Enrique Gómez Pinzón, socio ejecutivo de Holland & Knight en Colombia, manifestó que “el salario normalmente corresponde al talento y las capacidades individuales, por lo tanto no se puede generalizar con esos valores”.

Sin embargo, agregó, si se comparan los salarios de los abogados asociados de firmas, con servicios especializados, con otras profesiones en Colombia, están bien remunerados”. Pasando a los profesionales más experimentados, se repiten los países, pero cambian las posiciones. México otorga una remuneración de $8.255), Chile, $7.532, y Panamá ($5.750). Muy de cerca están Brasil ($5.061), Colombia ($4.905) y Perú ($4.585).

De acuerdo al informe, 75% de los asociados de la región recibe algún bono adicional y a 71% les suben el salario cada año teniendo por encima de la inflación. Aunque no es el caso de Venezuela, pues con múltiples tipos de cambios y una alta inflación, que alcanzó 68,5% el año pasado, los asociados pudieron experimentar reducciones de salarios reales. En esta condición Hoet Peláez Castillo & Duque otorgó a sus profesionales beneficios como subsidio de alimentación para ayudar a amortiguar el alza de los precios internos.

Retención de talento


Los paquetes más generosos para atraer y retener talento no solo tienen que ver con el dinero, sino con el llamado salario emocional. Por ejemplo, los asociados de Holland & Knight cuentan con beneficios adicionales como un plan flexible con el que pueden ajustar las necesidades familiares con las del trabajo, seguro de salud, plan de celular, gimnasio, entre otros. Es pertinente decir que no es usual, al menos en Colombia que los abogados hagan su “carrera completa” en el bufete. Es recurrente que los asociados junior salgan a probar suerte en otras compañías como asesores jurídicos y posteriormente vuelvan como asociados más experimentadosLas opiniones

Iván Jaramillo
Investigador del observatorio laboral de la Universidad del Rosario

“Hemos detectado la dificultad que la calidad de la educación y la pertinencia de lo que se dicta genera problemas a la hora de vincular a los graduados. Adicional, los consultorios jurídicos tienen un patrón muy limitado que no les permite un acercamiento más real a los bufetes”.

Enrique Gómez Pinzón
Socio ejecutivo de Holland & Knight en Colombia
“El salario corresponde al talento y las capacidades individuales y no me parece que se pueda generalizar. Sin embargo, si se compara a los asociados de firmas que prestan servicios especializados con otras profesiones en Colombia, considero que están bien”.

Ser abogado de un bufete es mejor negocio en Chile, Panamá y México La República - Google Chrome